
CUÁNDO VIAJAR
A LAS ISLAS GALÁPAGOS
Cualquier época del año es buena para descubrir las Galápagos. Siempre encontraréis paisajes increíbles, una fauna sorprendente y esa sensación única de estar en un lugar realmente especial.


Las islas Galápagos disfrutan de un clima agradable durante todo el año, con temperaturas suaves y buenas condiciones para viajar en cualquier época.
Al estar cerca del ecuador, las estaciones funcionan de forma distinta a las europeas. Principalmente se dividen en dos periodos: uno más cálido y soleado, de diciembre a mayo, y otro más fresco, de junio a noviembre.
Ambas épocas son estupendas para conocer las islas, aunque cada una ofrece una experiencia diferente entre aguas cristalinas, fauna única y espectaculares paisajes volcánicos.
CLIMA Y ESTACIONES

TEMPORADA CÁLIDA
De diciembre a mayo, Galápagos vive su temporada más cálida, con días soleados, temperaturas agradables y lluvias tropicales que suelen ser breves e intensas.
Durante estos meses, el mar suele estar más tranquilo y el agua alcanza temperaturas más cálidas, creando condiciones ideales para disfrutar del snorkel, el buceo y las excursiones en barco.
Las lluvias transforman el paisaje: la vegetación se vuelve más verde y las islas muestran su lado más tropical, lleno de vida y color.
Además, es una época de gran actividad para la fauna terrestre, con aves en época de reproducción y tortugas marinas que llegan a las playas para anidar.

De junio a noviembre, Galápagos vive su temporada más fresca, con temperaturas suaves, cielos a menudo nublados y la presencia ocasional de garúa, una ligera llovizna característica de esta época.
Es un periodo ideal para recorrer las islas, caminar por senderos naturales y descubrir sus impresionantes paisajes volcánicos sin el calor intenso de los meses anteriores.
Durante esta temporada, las corrientes marinas traen aguas más frías y ricas en nutrientes, favoreciendo una gran actividad de la fauna marina.
Es una época especialmente interesante para observar especies como pingüinos, lobos marinos y otras especies que habitan el archipiélago.
Aunque el mar puede estar algo más agitado, las Galápagos ofrecen experiencias extraordinarias para los amantes de la naturaleza y la vida silvestre.
TEMPORADA FRESCA
